El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños

Año
2015
Volumen
12
Número
2
futuro
CARTA DEL EDITOR

 

 Estimados lectores,

La concepción de la ciencia como privilegio elitista resulta arcaica en nuestros días. El conocimiento científico se encuentra cada vez más cercano al hombre gracias a otra visión más socializadora: la tecnología. Ambas conforman un binomio de teoría y praxis que invita constantemente a entender mejor y transformar el entorno circundante, invitación que además lleva implícita la obligación de cuidarlo como herencia y legado que es.

Quienes se han interesado por la evolución de la ciencia y la tecnología en Cuba, habrán apreciado que sus antecedentes datan desde las antiguas técnicas y rudimentarias herramientas utilizadas por la población aborigen de la Isla, los esfuerzos de los colonos españoles, apoyados en la cultura europea, se destacaron en la ejecución de obras de ingeniería civil, la creación de sociedades científicas y académicas, la publicación de libros, manuscritos y periódicos, hasta la transferencia de tecnologías de procedencia estadounidense a partir de la década de 1880 que favoreció el desarrollo de la industria azucarera, ferroviaria y de las telecomunicaciones, principalmente. El posterior avance del país en ese sentido estuvo caracterizado por la voluntad de fomentar el progreso tecnocientífico en favor de la naciente revolución cubana, como lo demuestra el establecimiento de una política de ciencia e innovación fundamentada en la formación de un potencial científico y tecnológico autóctono, la realización de actividades orientadas a apoyar el desarrollo económico y social, la asimilación de conocimientos y tecnologías provenientes del exterior así como la generación de las propias. Dentro de este contexto resalta la creación en 1980 de un movimiento encaminado a propiciar la participación masiva en la solución de problemas mediante la coordinación de esfuerzos dirigidos no solo a la innovación sino a generalizar su aplicación ulterior en la práctica social.

En el actual escenario, esta idea se ratifica mediante el fomento de una cultura de apropiación social de la tecnología que busca poner el conocimiento experto al servicio de la sociedad, no ya como beneficiaria o depositaria pasiva de dicho conocimiento sino como actor que planifica, decide y construye las trayectorias científico-técnicas generando inclusión social y protegiendo el medio ambiente.

La presente edición de la revista técnica Tono se une a la celebración del XX aniversario del Fórum de Ciencia y Técnica en ETECSA con una muestra de trabajos que se han destacado en las recientes convocatorias a este importante evento.